Alergias Alimentarias: síntomas y alimentos que la producen

La palabra alergia viene del griego y surge de la unión de alos (lo otro, lo extraño) y ergos (reacción). Así, se podría definir la alergia como una reacción a lo extraño. De hecho, desde el punto de vista clínico se considera que la alergia es unarespuesta desmedida o exagerada del sistema defensivo ante algunas sustancias habitualmente benignas o neutras, pero que nuestro sistema identifica como nocivas.

Para explicarlo de un modo claro y entendible, se podría decir que se trata de una reacción exagerada y equivocada del cuerpo ante un enemigo externo que no es tal. La alergia, en vez de ser una reacción que proteja a la persona, se convierte en una situación perjudicial para el paciente. Esto también puede ocurrir al ingerir algún tipo de alimento, lo que convierte la dolencia en una alergia alimentaria.

Se estima que un 20% de la población mundial sufre algún tipo de alergia alimentaria. Y esta cifra no tiene visos de reducirse, sino que los expertos alergólogos consideran que cada vez habrá más gente afectada por algún tipo de alergia. No se sabe muy bien a qué se debe esta tendencia al alza de pacientes enfermos, aunque se achaca a una razón meramente ambiental. De hecho, las alergias son más frencuentes en los llamados países desarrollados, mientras que en otras zonas más humildes no existen tantos diagnósticos.

Probablemente alguna vez hemos experimentado reacciones corporales a ciertos alimentos, por lo que ya podemos tener una idea de lo que es una alergia alimentaria; sin embargo, aunque en algunos casos puede ser una situación momentánea, muchas personas se ven aquejadas continuamente de alergias que pueden ser incómodas y peligrosas. 

Cualquier alimento puede causar alergia, pero a través de análisis de laboratorio aplicando ciertas técnicas, se pueden detectar las proteínas alergénicas que la causan. Generalmente, cuando la alergia a algún alimento se presenta en niños de corta edad, esta puede desaparecer con el paso del tiempo, pero no siempre es así.

Qué causa la alergia alimentaria?

Existe, en primer lugar, una predisposición genética de cada persona, así como algunos factores externos, demominados factores desencadenantes, que son los que dan origen al proceso alérgico. Según algunos profesionales de la medicina, es también muy relevante la herencia genética: si uno de los progenitores ha sido o es alérgico, el niño o niña presentará alguna alergia con la probabilidad del 50%. Si los dos padres han sufrido estas molestias, el hijo lo será en un 70%.
Por otro lado, es muy posible que una persona con un 70% de posibilidades de ser alérgico jamás presente una reacción a ningún tipo. Las enfermedades alérgicas no surgen en el nacimiento (si la predisposición), sino que son esos factores externos desencadenantes los que activan la alergia.

Los síntomas que sufren los pacientes que se enfrentan a alergias alimentarias no son especialmente graves. Las primeras manifestaciones, según indican los expertos, suelen ocurrir pasadas al menos un par de horas desde que se ha tomado el alimento que es rechazado por el cuerpo, aunque también pueden producirse solamente media hora después de comerlo.

Principales síntomas de la alergia alimentaria

Esta alergia es una reacción hacia algún producto ingerido y se puede manifestar a través de diferentes signos en cualquier parte del cuerpo; así como la piel, boca, ojos y nariz. Debido a que es una reacción inflamatoria, es importante tener en cuenta que hay que actuar con rapidez debido al peligro de un shock anafiláctico.

Este shock, es el desenlace de una reacción grave, producida por una sustancia alergénica contenida en algún alimento, medicamento u otra sustancia. En este sentido, es de suma importancia estar alerta a los signos que produce esta reacción, que pueden surgir en un lapso de dos horas después de haber ingerido el alimento.

La gravedad de los síntomas dependerá de la respuesta que el cuerpo del paciente dé ante el ‘intruso’ que se ha ingerido. Las principales son cutáneas, manifestadas en forma de urticaria, esto es, pequeñas erupciones rojizas y urticantes en la piel.

En casos más graves pueden verse afectadas las mucosas y la faringe, traducidas en rinitis. Esta situación es especialmente delicada para enfermos de asma, pues puede producirse anafilaxis y causar la muerte.

La alergia también puede hacerse visible en el aparato digestivo a través de diarreas, vómitos o dolor abdominal.

Por último, muchas personas refieren picor en la boca y la garganta, ojos y cara hinchados o lengua adormecida al ingerir los alimentos que generan la reacción.

La alergia alimentaria, puede implicar varios órganos y los signos de alarma son:

  • En la piel: Puede presentarse urticaria y enrojecimiento de la piel. Además, inflamación en la boca, orejas y ojos.
  • Faringe y mucosas: En este caso la rinitis alérgica es protagonista, presenta picor en los ojos, boca y nariz. En pacientes que sufren de asma pueden presentar episodios de broncoespasmos y dificultad para respirar, lo que puede desencadenar en un episodio grave que puede llevar a la muerte.
  • Aparato digestivo: La reacción alérgica a los alimentos también pueden desencadenar en problemas digestivos como náuseas y vómitos, dolor abdominal, diarreas y estreñimiento. 

Medidas que debemos tomar ante los primeros síntomas de alergia alimentaria

Lo primero que debemos considerar ante la aparición de cualquier síntoma, es acudir a un médico. Sin embargo, cuando el paciente ya ha sido diagnosticado, seguramente tendrá a la mano algún medicamento previamente recetado como son los antihistamínicos. Si le sucede por primera vez y no tiene este tipo de medicamento, debe acudir de forma inmediata a un centro hospitalario para evitar cualquier afección.

 

¿Cómo saber si tienes alergia a un alimento?

Casi cualquier alimento puede causar alergia alimentaria, por lo que los médicos se enfrentan a un reto cada vez que deben diagnosticarlo. El especialista debe iniciar una serie de pruebas que le permitan ir descartando o confirmando los agentes alergénicos. Estos análisis se hacen por medio de exámenes sangre o en la piel con los alimentos más alergénicos como, la leche, el huevo, el maní, las fresas, algunos mariscos. Las pruebas cutáneas se realizan aplicando extractos de los alimentos alergénicos en la piel, los cuales se dejan actuar por un lapso de 24 horas mínimo. Una vez finalizado este lapso, se observará las reacciones de cada alimento en la piel, confirmando o descartando la reacción alérgica de los mismos. En el caso de las pruebas de sangre, se realiza después de haber dado a ingerir una pequeña porción del alimento sospechoso. Una vez analizada la muestra, se determina si existió o no presencia de algún alérgeno en la sangre. También se aplica la llamada dieta de eliminación, que consiste eliminar de la dieta los alimentos sospechosos, y posteriormente agregarlos de uno en uno, de tal forma que se puedan ir descartando o confirmando el responsable. 

Tipos de alergia alimentaria más habituales

Como ya mencionamos, cualquier cosa que ingerimos puede causar alergia alimentaria. Sin embargo, según algunos estudios existen cinco alimentos que reportan la mayoría de las alergias. Estos son:

Alergia a frutos secos, legumbres y cereales

Es, junto con la de la fruta, una de las alergias alimentarias que más refieren los pacientes que acuden a la consulta del alergólogo. De entre todos los alimentos de este tipo, el cereal y el cacahuete son los que a más personas afectan.

Los casos más comunes son la alergia al avocado, tanto que en algunos países de Europa es considerado como un problema de salud pública

Alergia a la fruta y a la verdura

Muchas verduras y frutas causan reacciones alérgicas en los consumidores. El melocotón, la ciruela, la fresa o el albaricoque son algunos de los productos que más afectan a los pacientes.

También algunas tropicales como el kiwi o la piña, así como el mango o el aguacate forman parte de este grupo.

Respecto a las verduras, la zanahoria, la berenjena, el tomate o el pimiento suelen ser las que mayor incidencia tienen en estos casos.

La mayor parte de alergias a fruta y verdura no son especialmente graves y se solucionan eliminando el alimento en concreto de la dieta. Suelen generar picor en la boca o hinchazón de labios y lengua.

Puede deberse a factores genéticos y medioambientales, este último debido a la presencia de pólenes que pueden sensibilizar a las personas expuestas.

Huevos y leche

Otro de los grandes grupos de alérgenos es el compuesto por los huevos y los lácteos.

En el caso de la alergia el huevo, destaca el hecho de no es especialmente común. También genera un pequeño, pero molesto picor en la boca, así como enrojecimiento de la piel. Es un tipo de alergia que suele desaparecer con el paso del tiempo en la mayoría de los casos.

Este tipo de alergia se presenta en personas que han producido inmunoglobulinas IgE contra la proteína del huevo. Se asocia con antecedentes familiares.

En cuanto a la leche, la alergia se produce respecto a algunos componentes concretos. Sus síntomas son, generalmente, cutáneos, aunque también suele afectar al estómago en forma de diarrea, vómitos o dolores abdominales.

En este caso el cuerpo reacciona a las proteínas de este producto. También se le adjudica componentes hereditarios.

Pescados y mariscos

El último de los sectores alimentarios que más alergias provoca es el de los productos marinos. También se presenta una respuesta inmunológica de anticuerpos IgE. Es muy habitual en países con dietas mediterráneas, donde el consumo de estos alimentos es más elevado que en el resto del mundo. Se trata de una alergia que afecta más a adultos que a niños y suelen ser de carácter cutáneo, estomacal y respiratorios.

Tratamiento de las alergias alimentarias

Lamentablemente no existen tratamientos que ataquen de una forma óptima a este tipo de alergias. Los médicos especialistas en alergología suelen recomendar la eliminación total del producto de la dieta. En este punto, es de vital importancia adquirir ciertos hábitos nuevos en la alimentación, pero también a la hora de comprar productos, pues se hace necesario consultar el etiquetado, etc.

Es cierto que en los últimos tiempos se están desarrollando tratamientos con el objetivo de ‘enseñar’ al cuerpo a reaccionar de un modo normal ante estos alimentos, como pueden ser las vacunas o los desensibilizadores orales, pero no funcionan en todos los casos y suelen ser tratamientos largos que no todo el mundo opta por asumir.

El tipo y la gravedad de reacción de una alergia alimentaria pueden variar según la reacción corporal de cada persona. Por lo general la alergia alimentaria es tratada con antihistamínicos o con algunos corticoides. En los casos más graves, donde está presente el shock anafiláctico, se utiliza como tratamiento inyección de adrenalina y el uso de máscaras de oxígeno para ayudar a regular la respiración. 

alergias alimentarias